La marca sale a la cancha con tres variantes iniciales: el clásico Blanco, el tradicional Negro y una propuesta frutal bautizada como Turrifruti. Con un empaque de impronta moderna y una comunicación directa, el proyecto busca construir una personalidad propia en un segmento donde la competencia es feroz pero la pasión del consumidor por descubrir nuevas opciones se mantiene intacta.
La propuesta conceptual apunta a revalorizar los sabores cotidianos de la mesa y la calle, apelando a la cercanía y al sentido de pertenencia. “Puro barrio, puro sabor” funciona como carta de presentación para un producto que no pretende modismos gourmet, sino instalarse como un clásico del día a día, accesible y directo.
Con esta presentación formal, “Tu Turrito” inicia su etapa de distribución con la meta de ganar espacio en los exhibidores, disputar el gusto de los amantes de los alfajores y consolidar una marca con sello de barrio.






